Una preocupación impor­tante sobre el talento, más que retenerlo, lo que significa querer que alguien se quede, es buscar su permanencia, que significa convencerlos de que nos elijan nuevamente cada año. Por eso buscamos “volver a enamorar a nuestra gente, para que nos vuelva a escoger”, y como dice Gustavo Gómez, de Hewlett Packard México, “el propósito es mantener motivadas a las personas; aunque los resul­tados tarden en obtenerse y nos quiera ganar la impaciencia”.

1.- SER FLEXIBLE

“Ante ello debemos mostrar flexibilidad”, comenta Pedro Galvis, de Merck México, “porque para retener a la gente debemos ir ajustándonos a lo que ellos quieren, sin salirse de la línea y las necesidades del negocio. Buscar ese equilibrio. Y es que cada persona necesita algo diferente y tienen motivaciones distintas, así que todo eso, debe conside­rarse en los planes corporativos”. Y como dice Patricio Greco, Vice President and General Manager Southern Cone de SC Johnson, “las empresas deben desarrollar las capacidades de sus talentos “para que nos podamos apalancar en ellos y así mejorar nuestra eficiencia”.

Aunque vemos en la realidad de algunas organizaciones que el fenómeno de la rotación llegó para quedarse, deberán preocuparse entonces por estar generando talento permanentemente; aunque al final se lo lleve la competencia, porque “los tiempos en las empresas son más cortos, y se presenta una rotación más alta”, añade Eduardo Coello, de Visa Miami.

2.- INSPIRAR

En ese punto coincide Pablo de los Heros, de Alsea. “Nosotros valoramos mucho el grado de compromiso que la gente tiene para la empresa, para cumplir con los objetivos. Por eso debemos continuar ‘conectando’ e inspirando a los colaboradores para que comprendan de qué manera su talento y esfuerzo contribuyen a lograr nuestro propósito y consolidar la estrategia de negocio que tenemos.”

3.- SER TOLERANTE

“Si bien es cierto que las organizaciones tienen que estar preparadas para permitir y generar ese talento, también es verdad que si queremos innovación tenemos que tolerar el error, aguantar los fracasos, pero saber cómo capitalizarlos y hacerlo a una velocidad rápida para obtener la mayor ventaja posible.”

4.- EDUCAR

Una variante de educación, o de formación, es la de enseñar a los jóvenes a ganar experiencia y ser pacientes, según Vladimiro de la Mora, Managing Director & General Manager de General Electric en México,

“Hay quienes me han pregun­tado qué es lo que deben hacer para alcanzar una posición como la mía, y les respondo que yo llevo muchos años en esta indu­stria, por lo que deben considerar que tienen que generar expe­riencia para alcanzar una posición relevante, esto especialmente a las nuevas generaciones que tienen ímpetu de crecer rápidamente.”

5.- PROMOVER VALORES

Independientemente de los programas de educación, de los estímulos y de los planes de desarrollo, las empresas deben de promover entre su gente los valores corporativos que los sustentan, como lo dice Rafael Sánchez, de SAP México: “Debemos mostrar congruencia con los compromisos y cero tolerancia con prácticas que aquí no se hacen”.

 

“A nosotros nos interesa promover y vivenciar nuestra cultura empresarial”, comenta Pablo de los Heros, de Alsea. “Nosotros nos basamos en elementos como la actitud ganadora, el liderazgo involucrado, el servicio sorprendente, un espíritu colaborativo y una atención al detalle, todo lo cual tratamos de promoverlo en todo lo que hacemos.

Pero de nada sirve tener esos valores en papel si no los ejercemos, por eso somos una empresa enfocada en el crecimiento, mostran­do liderazgo para que las cosas pasen, atendiendo a nuestros clientes, trabajando juntos, atendiendo hasta lo más mínimo. Eso es lo que hace la diferencia.”

6.- RECONOCER QUE CADA EMPRESA ES DIFERENTE

Cada empresa tiene sus propios parámetros, misión, visión y filosofía, que son marcados desde el liderazgo y que le sirven para trazar un rumbo y seguirlo para alcanzar sus metas.

Son esos principios bajo los cuales cada organización debe de regirse al momento en el que recluta a su fuerza de trabajo, la cual debe cumplir con ciertos requisitos y observar conductas que le per­mitan ser útil para la empresa, al mismo tiempo que, crece profesionalmente de manera individual.

Por lo que el personal que desee pertenecer a una compañía, debe contar con ciertas aptitudes, conocimientos, competencias y valores con los cuales pueda contribuir al establecimiento de relaciones sanas entre las personas y al desarrollo en conjunto; porque de lo contrario podría crearse conflicto entre el individuo y la organización al no haber coinciden­cia entre lo que solicita una parte, y lo que puede ofrecer la otra.

7.- EXPLOTAR SUS VIRTUDES

Las empresas entonces requieren que su personal ponga en juego todos esos factores y sus líderes tienen que diseñar estrategias que les permitan a los individuos explotar sus virtudes, considerando en forma preponderante la ola de cambios que aparecen, continuamente, en la actual era de la economía digital.

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